Viaje a Tailandia: Bahia de Phang Nga

Si en Vietnam visitamos la famosa bahía de Halong en Tailandia haremos una excursión de un día completo a la bahía de Phang Nga, que destaca, sin duda por la belleza de sus numerosas islas de roca caliza repletas de vegetación.
Phang Nga se encuentra situada en la parte central de la Península de Malaca. Un estrecho saliente en el Sudeste Asiático formado por Birmania al norte, Tailandia en el centro y Malasia al sur, toda la zona está bañada por el Mar de Andamán. Las provincias vecinas son Phuket al suroeste, Krabi al sureste y Surat Thani al norte.
Contratamos la excursión en una de los miles de puestos de turismo que hay por la calles de Patong, Malee Tour & Travel, en Rd Sainamayen. Viendo la agencia y después de pagar la excusión siempre te queda la duda de si irán a buscarte al hotel al día siguiente. Pues en nuestro caso siempre acudieron y nunca tuvimos ningún problema.
Te recogen por la mañana delante del hotel y te trasladan por carretera hasta el embarcadero de Bang Rong Pier y luego en una long tail (embarcación típica tailandesa) por los canales hasta la bahía.
Intentar describir esta preciosa bahía es casi imposible. Sus acantilados calizos, cortados a pico, surgiendo de aguas poco profundas y elevándose a grandes alturas, así como, sus farallones horadados por multitud de túneles y grutas marinas, confieren al paisaje un halo de misticismo y exotismo maravilloso.
El día estaba brumoso y la primera parada la hicimos en la isla de Ko Hong, donde todas las long tail se amarran a un embarcadero flotante para pasar a los kayaks. La actividad consiste en recorrer los islotes en kayak o en balsas de plástico..
Llegarás al interior de las islas a través de las cuevas  donde se forman lagunas alucinantes de color verde rodeadas por las montañas que forman las islas repletas de vegetación y que sirven de hogar a numerosas especies pudiendo encontrarte a los simpáticos macacos.
Los manglares son la principal vegetación de la bahía. Aquí se conserva la mayor extensión de bosque original de manglar de toda Tailandia.
 
Estos bosques están adaptados a vivir en condiciones de elevada salinidad. Además actúan de barrera natural contra las grandes olas, reducen su poder de erosión y retienen una gran cantidad de sedimentos que arrastran los ríos en su inexorable camino hacia el mar.
 
Entre la fauna adaptada a la vida en los manglares destacan los peces del fango (Periophthalmus), que parecen que caminan por encima del agua o saltan sobre ella.
Uno de los espectáculos estrella es a travesar la famosa cueva de Tham Lod, para contemplar las formaciones calizas tan particulares y las hermosas formaciones de estalagmitas y estalactitas y además de descubrir en sus techos a pequeños murciélagos.
La siguiente parada fue en la isla Koh Tapú o Ko Phing Kan, que significa en thai; “Isla que se apoya sobre sí misma”. Aunque es más conocida por el nombre de “Isla de James Bond”.
 
Ya que se hizo famosa por la haber sido escenario de la película "El Hombre de la Pistola de Oro" interpretada por Roger Moore interpretando a Bond y Christopher Lee, como Scaramanga.
Este saliente de unos 20 metros de altura con una base mucho más estrecha que su parte más alta es todo un reto de equilibrio situado en la playa de Koh Kao Phing Kan desde donde se puede apreciar con claridad esta impresionante roca de piedra caliza en la que sorprendentemente también encontramos vegetación.
El almuerzo te lo ofrecen en Koh Panyee o Ko Panyi, en realidad es un asentamiento flotante dispuesto en la confluencia de dos klongs (canales) construido artificialmente por personas llegadas desde Indonesia de origen musulmán. También los llaman Gitanos del mar.
La mayoría de las casas se encuentran construidas sobre plataformas sujetas por enormes pilotes. Hay restaurantes, un mercadillo para turista pero también escuelas y una mezquita cuya cúpula se ve desde lejos.
En los muelles se pueden ver pequeñas piscifactorías caseras donde observas una gran variedad de peces los cuales se crían para su posterior venta al resto de la bahía y diversas zonas del sur.
Regresamos al continente y nos dirigimos a nuestra última visita. Excavada en un acantilado, una impresionante cueva alberga a un Buda reclinado, se llamada Wat Suwan Kuha o la "Cueva del Templo". En la entrada unos simpáticos monos te reciben con el objetivo que les des de comer. También hay un gran árbol Bodi.
Dentro de la cueva encuentras distintos budas en sus diferentes  posturas más típicas. También hay un número de otras imágenes de Buda y un Chedi grande que contiene los huesos de la familia Na Takuathung. Este es un centro de oración para la gente de la zona y es muy agradable ya que las paredes de roca hacen que el interior sea muy fresco.
Conforme te adentras más descubres en sus techos un montón de formaciones debido a las filtraciones de agua, estalactitas y estalagmitas a medida que subes las escaleras que te llevan a lo más profundo. A mitad del camino encuentras algo que es un tanto espeluznante. En lo alto de una formación rocosa se encuentra la figura de un religioso budista que se dice murió y se conserva dentro de esta cueva. El contraste es increíble por que la cueva desemboca en la selva.
La última noche en Patong decidimos ir a un restaurante típico thai, yo creo que ni nombre tenía, pero los platos eran deliciosos, una especie de sopa ligerita, un pollo satay, luego una pasta rellena con verduras y algo de cerdo. Increíble y el precio irrisorio no creo que llegara a los 4 €.
 
En fin nos despedimos de este lugar paradisiaco para dirigirnos a las Islas de Phi Phi, pero eso será en la próxima entrada…chao.